Situado a 1476 metros de altitud, es el pueblo más alto de la Península, con sus escalonados barrios alto, medio y bajo encajados en la ladera sur del Mulhacén hasta las orillas del río Trevélez, y surcados por calles estrechas y empinadas de herencia morisca típicas Alpujarreńas. El pueblo es famoso por su exquisito jamón curado con los frescos aires de Sierra Nevada. También deliciosas son las truchas del río Trévelez. La mirada del viajero tiene el límite blanco de las crestas de Sierra Nevada y los fragosos barrancos, pintados siempre por el verde de una vegetación singular, lugar ideal para la práctica del senderismo, y luego reponer fuerzas en cualquiera de los bares del pueblo, Su singular casco urbano situado en medio de un impresionante paisaje de alta montańa.