Quizás estemos ante el pueblo más bello de la provincia; quizás el más exótico; quizás el que mejor ha conservado su fisonomía moruna; quizás sea sólo el producto del marketing y la especulación turística; quizás...
Sin más quizás, lo cierto es que Mojácar, pueblo situado en la costa levantina almeriense, es un bellísimo pueblo que en muchos detalles de su arquitectura parece de otra época y de otra cultura; que posee numerosos encantos y atractivos turísticos, como su paisaje y sus playas; que merece la pena visitarlo y disfrutarlo.
renacentista. Templo fortaleza.
Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, siglos XVIII y XIX. Estilo neoclásico.
Puerta de la Ciudad, siglo XV.
La ciudad estuvo amurallada desde el siglo XV, hoy sólo se conserva esta puerta.
Fuente Mora, siglo XIX-XX. Estilo popular-historicista).
Castillo de Macenas, siglo XVIII. Construido en primera línea de playa.
Castillo de Mojácar, siglo XV.
Torreón. Restos de la muralla árabe que circundaba la población.
Atalaya del Peñón, siglos XIII-XV.
Conocida popularmente como "torre pirulico", es una antigua torre vigía.
Restos arqueológicos.
Encontrados en el Cerro Cuartillas, Caldero, Cabezo de la Mata, Llano Manzano, Roja de Ortega, Cabecico de Aguilar y Loma Belmonte.
Atalaya del Peñón, siglos XIII-XV.
Conocida popularmente como "torre pirulico", es una antigua torre vigía.
Restos arqueológicos.
Encontrados en el Cerro Cuartillas, Caldero, Cabezo de la Mata, Llano Manzano, Roja de Ortega, Cabecico de Aguilar y Loma Belmonte.