Es uno de los más pequeños y desde luego el más alto de los pueblo blancos (870 m.s.n.m). Las sinuosas y empinadas calles de color blanco encalado iluminan la belleza de las habituales flores de las ventanas y balcones mientras suena el borboteo de las fuentes y el río subterráneo que lo atraviesa. Es muy frecuente pasar por él por encontrarse ubicado en la carretera (A-375) que une Grazalema con Benaocaz y posteriormente Ubrique. Fotos: Ayuntamiento, detalle del pórtico, plaza de toros, calles típicas, cemenerio Plaza de toros: está construida sobre rocas existentes en el lugar, con la peculiaridad de que no es completamente redonda, siendo de forma geométrica poligonal. Antiguamente no estaba cerrado el graderío y se decía que era la plaza más pintoresca y grande del mundo, al tener sus tendidos en las estribaciones de las rocas. Es de destacar igualmente sus curiosos burladeros.