Es el mayor y más rico de los pueblos blancos. Próximo a este lugar, en el Salto de la Mora, se han localizado los restos de la ciudad romana denominada Ocurris. Cerca también se construyó en época musulmana una fortaleza llamada Cardala, que hoy en día se llama Castillo de Fátima. Ya en el siglo XVIII se instalan múltiples fábricas de piel que siguen la tradición musulmana de la marroquinería, y que han perdurado hasta nuestros días. Aun a pesar de su tamaño y su industria el pueblo ha sabido mantener en el tiempo su arquitectura tradicional, presentándose con sus calles encaladas y empinadas, agazapado bajo la pared vertical del cerro del Algarrobal. Existen numerosos monumentos de interés, como la iglesia de de San Antonio siglos XVII y XVIII, construida sobre una antigua capilla del siglo XVI, el convento de los Capuchinos, del siglo XVII, la Iglesia de Nuestra Señora de la O (siglo XVI) o la de San Pedro (1801), actualmente biblioteca pública. Fotos: panorámica del pueblo, ermita de San Antonio, plaza del Ayuntamiento y la iglesia parroquial, calles típicas, vistas panorámicas El centro más significativo del urbanismo de la ciudad lo constituye la plaza del Ayuntamiento y sus calles Torre y Consistorio.