Es el municipio más elevado y montañoso de la provincia, y el de mayor pluviosidad de la Península.
La Plaza de España es el centro neurálgico de la localidad. Allí podremos encontrar la Oficina de Turismo, el Ayuntamiento y la iglesia de la Aurora (siglo XIII). Calle abajo desde el Ayuntamiento llegamos hasta la iglesia de la Encarnación, de origen mudéjar. Si nos dirigimos hacia la parte alta encontraremos la iglesia de San Juan, y alargando el camino el mirador de los Peñascos, desde el que se aprecian hermosas vistas de la sierra y el cauce alto del río Guadalete, nacido de las tierras del pico Torreón, el mas alto de la provincia.
También merece la pena acercarse a la aldea de Benamahoma, ya que entre ésta y el pueblo se encuentra la Sierra del Pinar, con una enorme pared de 600 y 800 metros en sus vertientes norte y sur respectivamente. Es sin duda uno de los más bellos exponentes de los Pueblos Blancos gaditanos
Fotos: imagen típica del pueblo, Plaza de España en verano e invierno, arquitectura de sus calles, Iglesia de la Aurora Plaza de España: en ella se encuentra muchos de los monumentos emblemáticos de la localidad como el ayuntamiento, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación y la Iglesia de Nuestra Señora de la Aurora