Municipio integrado en la Bahía de Cádiz, de terrenos arenosos y llanos poblados por pinos piñoneros, y otros de marisma, aunque en el interior quedan restos de alcornocales, como el Pago del Humo. La mayor parte de su término municipal está incluido en el Parque Natural de la Bahía de Cádiz, como el Paraje Natural de las Marismas de Sancti Petri.
Fuera de este Parque se encuentra el Complejo Endorréico de Chiclana (Laguna de Jeli y Laguna de Montellano), declarado Reserva Natural.
De todo su litoral destaca la playa de la Barrosa, extensa y de arenas finas.
Su núcleo urbano, blanco y cuidado, ofrece algunos monumentos de interés, como la Ermita de Santa Ana o la Iglesia de S. Juan Bautista. También merece una visita el Castillo de Sancti Petri, antigua fortaleza militar.
Iglesia Parroquial San Juan Bautista
Bello ejemplo del neoclásico, declarada Bien de Interés Cultural. Fue construida entre 1773 y 1814, según proyectos de los arquitectos Torcuato Cayón y Torcuato Benjumeda. En su interior destacan una parte del retablo de la anterior iglesia, obra de Roque Balduque (1552) y dos lienzos de la escuela de Zurbarán. La iglesia está situada en la Plaza Mayor, s/n.
Iglesia de San Telmo
En el emplazamiento de una ermita se contruyó esta iglesia en 1783, a la que se trasladaron los religiosos agustinos. En su interior destacan los retablos y algunos cuadros como la Inmaculada del Mulato y la imagen de la Virgen de los Remedios (patrona de Chiclana) descubierta en el siglo XVI. En cuanto al exterior es de notar la espadaña angular de concepción muy singular. Situada en C/ La Plaza, 4.
Ermita de Santa Ana
Obra de la segunda mitad del siglo XVIII, es uno de los edificios más representativos, pues es visible desde toda la comarca dada su altura sobre la ciudad. Es de planta ochavada y rodeada de arcada. En su interior se conserva la imagen de Santa Ana y la Virgen Niña, obra del escultor Domingo Giscardi (siglo XVIII).
Iglesia y Convento de Jesús Nazareno
La obra más importante del Barroco en Chiclana. Construida entre 1667 y 1674 gracias a benefactores gaditanos con parte de los beneficios del comercio con América. En su interior destacan los retablos barrocos (siglo XVII y XVIII) y la talla de Jesús Nazareno del altar mayor. En su exterior es de admirar la portada barroca, genovesa, de mármol de Carrara, una de las más bellas de la provincia. Situada en Alameda Lora, s/n.