El Parque se encuentra sobre las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas formado por cordilleras dispuestas en forma de rosario sobre los límites provinciales.
Estas sierras son la cuna de los ríos Guadalquivir, Segura y Guadalentín siendo el primero de ellos el que recorre el parque como una médula espinal, disponiendo alrededor de numerosos ríos y arroyos que se disponen en forma de fibras nerviosas y que aportan al parque un abundante muestra de vida y refrescante naturaleza.
Es en sus cimas donde se encuentra la esencia misma de estas tierras. Desde el Puerto de las Palomas , una vez ya superados los núcleos de La Iruela y Burunchel, se puede observar la impresionante cabecera del Guadalquivir, valle rodeado de alturas como Las Empanadas (2106 m), la Cabrilla (2032 m), el Banderillas ( 1993 m), el Cabañas (2036 m) o el Gilillo (1837 m).
La combinación en Cazorla de estas cordilleras y las abundantes precipitaciones provocan la aparición de microclimas que dan lugar a parajes de excepcional interés cinegético y botánico. En invierno los hielos se cuelan por las rendijas de la roca caliza fragmentando su orografía en la que se conoce como gelifracción y en verano el agua procedente del deshielo discurre por infinitos riachuelos a través de la roca haciendo del paisaje un organismo vivo y cambiante.
Fotos: Primer plano de Viola cazorlensis, Castillo de la Iruela, Cabra montesa macho, Vista de la Cerrada de Utrero, Panorámica del Embalse del Tranco de Beas.