Destacando entre las cercanas depresiones del Guadalquivir y del Guadiana Menor y otras sierras de menor altura, se erige esta Sierra de orografía abrupta, con macizos que superan los 2000 metros de altitud, entre los que encontramos los cerros Almadén y Cárceles, y el Pico Mágina, que con sus 2167 metros se constituye como la mayor elevación de toda la provincia.
El contraste morfológico entre la Sierra y sus alrededores está de sobra garantizado. Se trata de un relieve de laderas escarpadas y barrancos encajados, a cuya complejidad se añade la presencia también en el Parque del modelado kárstico en zonas de roca caliza, que ha creado un gran acuífero que aflora parcialmente en superficie, generando corrientes de agua de las que se alimentan los ríos Jandulilla y Guadalbullón, ambos afluentes del Guadalquivir.
El olivar es el cultivo más extendido dentro del Parque Natural, y su aceite está protegido por la Denominación de Origen “Sierra Mágina”. También se cultivan higueras, cerezos y almendros. Sin embargo, la superficie para la agricultura es bastante reducida por tratarse de terrenos escarpados, como consecuencia de lo cual el aprovechamiento principal es el ganadero, siendo uno de los escasos lugares donde aún persisten dos razas de ganado autóctonas, la cabra blanca andaluza y la oveja ojinegra, ambas en peligro de extinción.
Fotografías: Pico de Mágina, Arroyo de la Fuente de las Palomas, Barranco Gargantón, Jurinea fontqueri, Ermita Mata Begid.