Despeñaperros:
Es conocido por ser al área natural de paso entre la meseta inferior y el valle del Guadalquivir, atravesado por carretera y ferrocarril, frontera entre Castilla la Mancha y Andalucía.
El paso lo ha permitido el impresionante desfiladero del río Despeñaperros, labrando sobre la pizarra silúrica del terreno profundas paredes verticales en cuatro kilómetros en dirección Norte-Sur.
En las Cuevas de los Muñecos y las Cuevas de las Vacas del Rematoso podemos encontrar pinturas rupestres del neolítico, que constatan la importancia estratégica de esta puerta de acceso entre el abrupto relieve de Sierra Morena.
Debe su nombre a una leyenda que cuenta cómo los musulmanes capturados en la batalla de las Navas de Tolosa eran despeñados por sus cortados.
De singular belleza es el paraje de Los Órganos, singular relieve constituido a partir del paso del agua del río Despeñaperros sobre rocas de cuarcitas, que se elevan en forma de gigantescos tubos sobre el paisaje. Las propias cuarcitas bañan de dorado las paredes de la Cascada de la Cimbarra, que da nombre a un hermoso Paraje Natural situado a escasos once kilómetros de allí, próximo a Aldeaquemada.
Sierra de Andújar:
Este Parque Natural se asienta en plena Sierra Morena, separado por el río Yeguas del Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro al oeste, y al este por los embalses de Jándula y Encinarejo.
Es conocido por poseer las manchas de vegetación natural más extensas de toda Sierra Morena, que se pueden contemplar recorriendo las numerosas pistas forestales abiertas para la recogida del corcho de los alcornoques y aclareo de los pinos. Puede tomarse una espléndida panorámica de este tapiz vegetal desde la altura del Cerro del Cabezo.