La Sierra de Grazalema se constituye como un área de media montaña que ostenta el mayor índice pluviométrico de la Península Ibérica.
La acción erosiva del abundante agua es facilitada por la roca caliza del terreno, cuya tendencia a disolverse ante el líquido elemento ha terminado por configurar un paisaje kárstico rico en grutas, como el Complejo Hundidero – El Gato (la mayor de toda Andalucía, entre Montejaque y Benaoján), cañones como el de la Garganta Verde (Zahara de la Sierra) con sus 400 metros casi verticales respectivamente, y otras espectaculares formas geomorfológicas que hacen las delicias para los amantes de la espeleología y el descenso de cañones.
Pinturas rupestres realizadas en el Paleolítico como las de la Cueva de la Pileta, en Benaoján, y otros restos romanos, visigodos y musulmanes dan cuenta del paso de las civilizaciones por estos bellos parajes.
Aún hoy día se puede decir que está presente en diversos ámbitos la cultura del pasado, como la artesanía –mantas de lana de Grazalema-, la industria –artículos de piel de Ubrique-, o fiestas populares –como la de Moros y Cristianos de Benamahoma-.
Los Pinsapos son otra de las maravillas endémicas de este Parque. Se trata de únicas y verdaderas reliquias de la época de las glaciaciones que aún perduran en nuestros días, aunque eso sí, con fuertes medidas de protección.
Pueden empezar a apreciarse a partir de los 900-1000 metros de altitud, y especialmente bien conservados en la ladera Norte de la Sierra del Pinar.
El Jardín botánico “El Castillejo”, ubicado en El Bosque puede ser una visita de interés si se desea conocer la variedad vegetal del Parque desde muy cerca y en un suave paseo, albergando muestras reales de las especies vegetales más representativas.
Caminar por la magnífica red de senderos es otra de las posibilidades: la subida al Torreón, el Puerto de los Acebuches, la Garganta Verde... En muchos casos es necesaria autorización del Parque, que se obtiene en el Centro de Visitantes del Bosque (956727029)
En cuanto a sus núcleos de población, todos merecen ser visitados
Fotos: Olvera, uno de los numerosos pueblos blancos que alberga el Parque, el Salto del Cabrero, orografía caliza típica, embalse de Zahara- El Gastor, el más impresionante de la Sierra de Grazalema, una de las innumerables rutas que recorren este espacio protegido.