| - La Vía de la Plata, nexo histórico de comunicación entre el norte y el sur de la Península Ibérica, consituye sin duda una de las mejores opciones para quien guste de los grandes recorridos en bicicleta. Ya sea de forma completa, o realizando alguno de los itinerarios intermedios, el Iter ab Emerita Asturicam de los romanos cautivará y se hará inolvidable para todo el que se decida a llevarlo a cabo, dada la variedad de paisajes, climas y lugares por los que discurre, así como su indudable significado histórico perfectamente visible a lo largo del recorrido. A diferencia del Camino de Santiago, la Vía de la Plata permite hacer muchos kilómetros campo a través, sin ver población ni casa alguna, disfrutando de parajes de ensueño y de auténtico ciclismo de montaña. Por otro lado y antes de tomar cualquier contacto con la ruta, hay que mencionar que las fuentes de agua suelen ser escasas, y por tanto el avituallamiento líquido y sólido es primordial, al igual que un mínimo de recambios, repuestos y herramientas. La experiencia nos ha demostrado también que la gastronomía es maravillosa en toda la ruta. La naturaleza nos muestra su espectacularidad en la vegetación, las cañadas, las calzadas romanas, los monumentos y las bellísimas ciudades y poblaciones que se atraviesan. La diversidad de paisajes y todo lo anterior hacen de este trayecto una experiencia inolvidable.
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