| - El Cerro del Hierro: Un paisaje de cientos de agujas emergiendo de la tierra, gracias a la explotación de una mina abierta. Pequeñas o grandes agujas, comunicadas por pasadizos naturales y pequeños túneles de exiguas dimensiones, son el acceso único a muchos sectores, a los que difícilmente podremos acceder por otra parte. El aliciente de escalar en el más de un millar de agujas calcáreas que componen este extraordinario jardín pétreo es doble, por un lado la particularidad de un paisaje que nos evocará escenarios de fantasía, y por otro su roca, que nos ofrece las formas más insospechadas con un denominador común: una excelente adherencia. |