¿Quién no ha jugado alguna vez a indios y vaqueros? ¿Quién no hubiera dado su bici y su merienda de un año por ser uno de los hombres de Harrelson o una de las Ángeles de Charlie? Pues gracias al Paintball, eso y mucho más (tener la oportunidad de darle su merecido a ese jefe insoportable ¡...