La existencia del PN.Montes de Málaga, está íntimamente ligada a la ciudad de Málaga. De la solución de unas periódicas inundaciones surge la masa forestal que sesenta años después dio lugar a este Espacio Protegido. Pues bien, como no queriendo olvidar este común devenir a lo largo de la historia de Málaga y sus Montes, en el origen de nuestro itinerario, el llarque se aproxima a la ciudad en un punto tal que llegan a fundirse. Es la zona conocida como Los Molinos de San Telmo. El nombre se debe a que en esta agrupación de casa existían unos molinos harineros, aprovechando la cercanía de agua, actualmente se sigue fabricando pan y por otro a la proximidad del acueducto de San Telmo, llamado así porque estuvo administrado por el colegio náutico de este nombre, durante medio siglo.
Este acueducto, es parte de una obra trazada por Martín de Aldehuela, que consistía en una infraestructura pensada para transportar agua potable a la ciudad. Estaba fortnada por acueductos, molinos de impulsión, alcubillas y fuentes. Su encargo se debió al Obispo José Molina Larlo y Navarro, y se considera como una de las realizaciones mas significativas de ingeniería del último tercio del siglo XVlll.
Iniciamos, por tanto nuestro recorrido en el punto mas, meridional del Parque. Todo él transcurre por un carril forestal, con una ligera pendiente ascendente, entremezclada con rellanos. Al principio nos situamos en el borde de un barranco por el que transcurre el denominado Arroyo Hondo, y que un poco mas abajo desemboca en el río Guadalmedina. Este arroyo es uno de los cinco existentes en toda la superficie del Parque, los otros son Chaperas, Huniaina, Los Frailes y Las Vacas. En el cauce destacan algunos eucaliptos presentes en todo el trayecto. A la izquierda la masa de pino carrasco, contrasta fuertemente con la superficie desforestada de utilidad privada y ya fuera del Parque que la limita. Esta primera parte del recorrido se la denomina como Casillas de Gutiérrez.
Al recorrer un kilómetro, a nuestra derecha podemos ver las ruinas del antiguo lagar de Picapedreros, testimonio mudo de tiempos mejores. Su última utilidad fue servir de vivienda a un guarda forestal. Próximo a estas ruinas, se encuentra el salto de Picapedreros, que no es otro que el Arroyo Hondo en un importante desnivel de más de treinta metros. Merece la pena observar la caída del agua, en las épocas lluviosas. Es difícil imaginar que al otro lado de la loma se encuentra la capital de la Costa del Sol. En nuestro itinerario, mantendremos siempre la ruta que nos marca el carril principal, aunque del mismo salgan otros de menor entidad. Adentrarnos en alguno dle ellos, para volver otra vez nos servirá para hacerlo mas largo, aunque las características naturales de lo que observemos del van a seguir siendo las mismas.
Próximo al Kilómetro tres, podernos observar la ciudad de Málaga y la antigua carretera de entrada a esta población o carretera de Los Montes, con alguna de sus ventas características. Girando la vista hacia el norte veremos casi toda la cuenca del arroyo que nos acompaña. El pico que la preside es el denominado Cerro de la Matanza. En triste recuerdo ele una derrota de los cristianos, conocida como el Desastre de la Axarrltjía'o batalla ele las Lomas de Málaga frente a los musulmanes. Las tropas cristianas las mandaba el Marqués de Cádiz, fue el día 21 de Marzo de 1483, y perdieron la vida entre ochocientos y mil quinientos hombres, según autores. Esto causó una gran consternación en el reino castellano. Cuatro años después, tras tres meses de duro asedio, Málaga se rindió en Agosto de 1487 a los Reyes Católicos.
Las especies arbóreas más destacabas, son por un lado el omnipresente Pino, carrasco (Pinus halepensis) y por otro el Algarrobo (Ceratonia siliqua). El nombre latino procede del árabe querat. El quilate, que es la unidad de peso para metales preciosos, recibe su nombre de este querat o semilla del algarrobo, usada para tal fin en la Edad Media.
A lo largo del carril, veremos las características del suelo en los taludes. Estos nos da idea de los diversos horizontes que lo componen. Usualmente son sucios silíceos, de origen metamórfico y formados por pizarras y filitas.
La casa de D. Ventura es otro tipo de construcción característica de los Montes, y complementarla del lagar. Estos edificios estaban enfocados a la residencia y al ocio, mas que al trabajo del campo. Otras construcciones que observamos desde nuestro itinerario, aunque en la distancia, son la de Arroyo Hondo, Casa Cuadrada y Juan de Luna, el estado de conservación es aceptable, incluso están habitadas.
Ya al final de nuestro recorrido encontramos la casa forestal de El Boticario, actualmente perteneciente al Ministerio de Medio Ambiente y dedicada a temas y estudios relacionados con la Lucha contra la Desertificación Mediterráneo. Habremos recorrido de esta forma alrededor de siete kilómetros.