Tras un buen desayuno en “EL RINCÓN TAURINO” a poco menos de 1,5 km de la Entrada del Parque (como punto de encuentro entre los amigos/as que venían desde Sevilla y el que ahora os habla –desde Fuengirola-).
Entramos en el Parque camino del Cortijo de Los Quejigales, a unos 10,5 Km. de la Entrada, disfrutando del bonito Paisaje que nos ofrece del Parque Natural de La Sierra de Las Nieves, todo lo que nos era posible, mientras que la acalorada discusión política que llevábamos en el interior del coche con motivos de los últimos resultados electorales (14-M) nos impedían escuchar el cántico de los Pájaros.
Tras unos momentos de tensión, ¡por fin! Llegamos al CORTIJO DE LOS QUEJIGALES y al Salir del coche, en medio de ese Santuario Natural que es el P.N. de La Sierra de las Nieves, la paz se hizo posible. Y rápidamente nos pusimos en marcha para comenzar a subir por “LA CAÑADA DEL CUERNO”, adentrándonos en uno de los bosques de pinsapos, posiblemente mas antiguo del Parque, y que tal y como nos describen nuestros amigos Rafael Flores y Andrés Rodríguez en su fantástico libro sobre LA SIERRA DE LAS NIEVES, adquieren formas verdaderamente fantasmagóricas con sus troncos de varios centenares de años, a unos 2 km de la salida comienzan a escasear, dando paso a los tejos y otros matorrales tapizantes, intuyéndose ya EL PUERTO DE LOS PILONES (próximo a la antena). Al llegar aquí (traspasando la loma), nos vino de frente una fortísima racha de viento, que para hacernos entender casi teníamos que gritar, a la vez que contemplábamos el panel fotográfico-descriptivo que teníamos delante y que en dirección Sur estaba presidido por EL CERRO ALCAZABA y EL TORRECILLA. También se podía contemplar perfectamente EL CERRO MATEO que sería el que a la postre nos serviría para realizar el recorrido semicircular. Rodeándolo a la IDA por el OESTE y a la vuelta por el ESTE. Afortunadamente, tras volver a perder un poco de altura, el viento desapareció como por arte de magia.
Cabe destacar lo agradable que nos resultó a todos el tramo intermedio entre EL PUERTO DE LOS PILONES y EL PILAR DE TOLOX, al pie del TORRECILLA, salpicado de magníficos ejemplares de QUEJIGOS (también centenarios) y varias SIMAS semiocultas, misteriosas formaciones geológicas a modo de grietas en el suelo, formando una especie de cuevas con profundidades superiores a los 1.000 m. en algunos casos,; varias de ellas situadas en esta gran altiplanicie muy cómoda para caminar; entre ellas SIMA GESM. Aunque ¡eso si! No existen carteles indicativos para localizarlas.
Ni que decir tiene que una vez en EL PILAR DE TOLOX , resulta tentador echar mano de los bocadillos y demás, pero aún mas tentador, resulta coronar primero la cercana Cumbre del TORRECILLA, cuyo sendero hasta la cumbre, que ya tenemos casi a tiro de piedra, unos 300 m. por encima de nosotros, se puede contemplar en gran medida por la loma Nordeste del Torrecilla ( a nuestra izquierda vista desde el Pilar de Tolox). Con lo cual, tan sólo paramos para beber antes de acometer la subida final hasta la cumbre, que con la amiga Cristina y Jordi al frente del “pelotón” terminamos perdiendo la senda al poco de comenzar a subir, llegando a la cumbre campo a través (en linea recta), ante la estupefacta mirada de los excursionistas que allí se encontraban, junto a los que comimos: Desgraciadamente al igual que nos ocurriera el día del TORREÓN (P.N.de Grazalema) había bastante calima en el horizonte, pero aún así, pudimos disfrutar de unas panorámicas extraordinarias, aunque sin llegar a ver: Gibraltar, La Costa de Africa y Sierra Nevada.
Sin embargo, a modo de compensación, “alguien” nos esperaba para darnos una sorpresa, al volvernos a parar en el PILAR de TOLOX para llenar el bidón. Y es que recibimos la visita del Zorro “del Torrecilla” a quien no dudé en darle todo el contenido de mi bocadillo de jamón (de mi propia mano), a cambio de sacarle unas instantáneas con mi cámara de foto y de video, viviendo un momento mágico que tanto el amigo SALVA como yo, no olvidaremos jamás.
El camino de regreso fue igualmente agradable, con alguna parada para inmortalizar “La SIMA del TEJO” y “El POZO de NIEVE” por “La ruta convencional”.
Finalmente estábamos de vuelta en QUEJIGALES unas 7 horas después de iniciada la Salida, incluyendo una hora de pausa entre las dos paradas en el Pilar de Tolox, la comida en la cumbre y todas las pausas para filmar y fotografiar en numerosos enclaves del camino.