La franja costera "Médano del Asperillo" situada en el sector accidental del Parque Natural de Doñana, es una zona arenosa que por diversos factores ha sufrido una elevación que imposibilita los constantes aportes de arena que antaño le proporcionaba el mar, permitiendo la colonización de estos suelos por diferentes especies vegetales y creando el mirador natural más elevado de la Comarca con puntos de hasta 112 m de altura sobre el nivel del mar.
El sendero que te proponemos se inicia justo debajo del frente dunar - observa que el primer desnivel es bastante acusado -. En esta zona se sitúa la vegetación ligada al pinar de repoblación que domina este entorno, predominan además brezos, olivillas y otras especies más necesitadas de humedad. AI subir este primer talud mira hacia atrás y comprobaras la inmensa llanura de Doñana, perdiéndose la vista en un interminable horizonte verde.
las plantas del asperillo están adaptadas a unas condiciones relativamente extremas (elevadas temperaturas, vientos constantes, suelo poco fértil y precipitaciones irregulares, etc. Para sobrevivir han desarrollado diferentes estrategias que puedes observar fácilmente si prestas atención a las plantas situadas a lo largo del sendero.
Fíjate en su escaso porte y sus formas aerodinámicas, para reducir la resistencia al viento, sus hojas son pequeñas para evitar la transpiración llegándolas a convertir en acículas como los pinos o en pias como la aulaga. Además encontrarás una planta que sólo está presente en la costa atlántica peninsular , la camarina, cuyos frutos suponen un importante recurso durante el verano para la fauna escasa de alimentos.
Esta gran variedad de plantas permite a su vez la existencia de un gran número de especies animales, que aunque te resulten, difíciles de observar, seguro que puedes descubrir indicios de su existencia, como sus rastros, excrementos, restos de alimentación y madrigueras.
En esta zona abundan los zorros, los conejos, algún meloncillo y de vez en cuando es visitada por el lince ibérico en algunos de sus campos.
Además es una zona muy rica en invertebrados y reptiles a los que debemos de respetar al igual que a las plantas y demás seres vivos.
El recorrido por la parte alta se hace ya mucho más fácil, ya que vamos descendiendo por la cola de la duna hacia el mar. Aquí la influencia marina se hace patente, el paisaje espectacular y la luz radiante. Numerosas plantas aparecen quemadas por el efecto dei aire y la sal en lo que se conoce como "Efecto Spray". En el borde encontrarás plantas como la Clavellina o el Loto, y si te acercas con cuidado al acantilado seguro que disfrutas además de un paisaje espectacular, de playas interminables con la presencia de gaviotas o correlimos alimentándose.
Las actividades humanas en esta zona han sido muy variadas a lo largo de la historia, con algunos asentamientos romanos situados en esta franja litoral dedicados a la pesca, pasando por las "Almadrabas" localizadas a lo largo de la costa desde el siglo XVI, protegidas por las singulares "Torres Vigías" como Torre Asperillo ya desaparecida o la Torre del Río Oro de la que aún se conservan importantes restos a pocos Kilómetros de este sendero.
Posteriormente destacó como zona de veraneo para las clases medias de principios del XIX, que veraneaban en chozas construidas a modo de viviendas adosadas con vegetación propia de la zona. Por fin, en los últimos años, tras resistir los ímpetus desarrollistas de las décadas 70 y 80 ha pasado a formar parte del Parque Natural de Doñana manteniendo un uso sensible, dedicado a la investigación , educación y disfrute de la naturaleza por parte de las personas, con la ayuda de las cuales este espacio se puede conservar convenientemente pera las sucesivas generaciones.