Nos dirigimos hacia el río, donde se encuentran los merenderos que dejaremos a nuestra derecha y esa desviación es la que debemos seguir para comenzar la marcha hacia Los Madroñeras. Es un carril que parte justamente detrás de dichos merenderos. Tiene una fuerte subida pedregosa, y así se desarrollará en la mayoría del trayecto, ya que está un poco abandonado.
La primera desviación que nos encontramos a mano izquierda es la que deberemos seguir, aunque es probable que se encuentre cerrada por una puerta, pero podremos pasar y la dejaremos de nuevo cerrada.
A partir de aquí el recorrido lo seguiremos de frente. Obviando las bifurcaciones que nos saldrán a nuestra derecha. Las vistas que tendremos serán fantásticas. Tras una hora de camino, disfrutando de un hermoso paisaje de la Sierra, nos toparemos con la aldea de Los Madroñeras (Alajar), con sus casas encaladas y bien cuidadas, utilizadas habitualmente para el descanso en períodos vacacionales.
Saliendo de la aldea hallaremos una fuente que se encuentra en un gran desnivel, a la cual accedemos bajando unos peldaños. Justamente encima de ella surge un carril, pedregoso y muy inclinado, lo tomaremos.
Al subir la primera cuesta, el camino se vuelve carretero; llegando al alto, podemos ver la Peña de Arias Montano, enclavada en un macizo kárstico, a 800 m de altura, dominada por su ermita de la Nuestra Señora de los Angeles. A partir de aquí, iremos descendiendo hasta llegar al pueblo.
En la salida del pueblo de Alájar más cercana a Aracena, unos metros después de iniciarse el asfalto y a la derecha, parte un camino llano en su tramo inicial que sube al puerto de Linares entre muros que separan las distintas huertas y cortijos. Tras cruzar la pequeña ribera para coger el camino de la derecha, por un alcornocal, llegamos al puerto justo en el paso de la carretera Alajar-Linares. En el preciso momento en que la carretera comienza a descender tendremos a nuestra derecha la entrada a una vereda que baja bruscamente al principio en un tramo casi perdido a causa de los años y rodeado de jaras de tres metros de altura, llegaremos a una zona más llana y árida de matorral bajo.
La vereda continúa paralela a la ribera en un tramo rico en agua, con un bosque en galería en las orillas de la misma que nos conducirá a las huertas de Linares, centro de su actividad hortofrutícola.