El sendero parte desde el Centro de Visitantes de Narváez, por el camino que va al Cortijo de Santaolalla, siendo este a su vez una pequeña parte del GR-7.
En los claros del pinar se observa un matorral formado por aulagas, jara blanca, enebro de la miera, encinas y plantas aromáticas (tomillo, alucema, romero, etc.). Al ver esta vegetación podemos deducir que es un encinar en recuperación.
Avanzando por este camino hay almendros, almecinos, olmos... antiguamente cultivados por los habitantes de esta zona y un antiguo puente de piedra que salva el Barranco de Narváez. El sendero continua hasta llegar a la bifurcación del camino, seguimos el de la derecha, hasta encontrar una pista forestal. Una vez aquí tomaremos de nuevos a nuestra derecha y cruzaremos pinares salpicados de hiniesta y enebro hasta llegar al carril que aparece a nuestra derecha, donde comenzamos la subida al Mirador de Narváez. A ambos lados encontramos una repoblación de ponos carrascos.
A la llegada al Mirador (1.412m) se observa una amplia panoramisca de la zona, hacia el sur el Calar de Santa Bárbara (2.271m), La Sierrecilla de Narváez (1.920m), al noroeste un punto de vigilancia contraincendios, al este la llanura de la Hoya de Baza con el fondo de la Sierra Estancia y Sierra María. El Mirador posee una amplia zona soleada con un martorral formado por hiniesta, esparto, romero, enebro...
Después de contemplar este magnífico paisaje continuaremos nuestra marcha por el sendero, bajando por el contrafuegos y el camino que aparece a nuestra derecha paralelo a la carretera de la Canaleja. Transcurre por un pinar hasta llegar a la Fuente de la Taza, buen lugar para refrescarse y finalizar nuestra caminata regresando al punto de partida.