La visita comienza en el Castillo del Moral, sede de la Oficina de Turismo, donde tendrá la oportunidad de acceder al Museo Histórico-Arqueológico y Etnológico, y comprobar el importante pasado de la ciudad. En él podrán observarse piezas del término municipal, y de los alrededores, destacando una copia de una lápida judía, asicomo piezas de origen romano, árabe, visigodo...
Nuestro próximo punto de interés, es la Parroquia de San Mateo, que esta localizada junto al propio Castillo del Moral. Su entrada principal se encuentra situada en la Plaza Nueva, centro neurálgico de la ciudad, desde el siglo XVII.
En el exterior de la Iglesia, destaca la torre del campanario, donde en su parte más alta, aún se puede observar el antiguo "yamur" de su periodo musulman y en el lado derecho, el exterior de la capilla del Sagrario. Además son interesantes, sus dos portadas laterales, una emplazada en la Plaza de San Miguel, llamada "Puerta de San Miguel", y la otra situada en la calle de la Villa, llamada "de la Virgen" o "de la Sombra".
En su interior cabe destacar sus importantes dimensiones, ya que está considerada como la catedral de la Subbética, su bello retablo, situado en el altar mayor y el sagrario barroco, que está emplazado a la derecha de la puerta principal, del que destaca su imponente portada de mármol, y su decoración a base de yeserías policromadas, sin olvidar, que en su totalidad, es obra de artistas lucentinos.
Una vez terminada la visita, nos dirigiremos a la Iglesia de la Madre de Dios, saliendo de San Mateo, a mano derecha, está la calle de las Desclazas, que continuaremos hasta llegar a la calle de San Francisco, donde está situada esta Iglesia.
Ésta posee varias entradas, una principal, situada en la calle Contador, y otra lateral situada en la propia calle de San Francisco, pero lo aconsejable, es entrar por otra puerta, más pequeña, situada también en la calle Contador, por la que se accede además al Claustro de la Iglesia, ya que ésta a su vez es un convento franciscano. Llamaremos al timbre, en orden a que los Feranciscanos nos inviten a pasar.
En su interior cabe diferenciar tres zonas diferenciadas. Una es el propio claustro, con su fuente del s. XVII, otra, el interior de la iglesia, donde destaca una imagen de San Pedro de Alcántara, atribuída a Pedro de Mena, situada en la parte derecha de la cúpula principal, otra imagen de la Virgen de la Piedad, situada en una capilla, a la derecha del altar mayor, y otra imagen de San Antonio de Padua, situada asimismo en el lateral derecho del templo.
La última zona a significar, está situada en la parte alta de la iglesia, justo sobre la entrada, y se accede, solicitando permiso a los Reverendos Padres Franciscanos, a través del claustro. Se trata de un coro realizado en madera, y decorado al fresco, con imágenes de franciscanos.
Una vez finalizada nuestra visita, nos dirigiremos a una Alfarería, a través de la calle San Francisco, en dirección a la calle Las Tiendas, llamada así, porque era la zona donde se instalaba el mercado junto a la muralla, y curiosamente hoy sigue siendo una de las calles más comerciales de la ciudad. Desde aquí nos dirigiremos a la calle Flores, antiguo Barrio de la Villa, a través de la cual llegaremos al barrio de Santiago, uno de los más antiguos de la ciudad, y una vez pasada la Parroquia de Santiago, nos adentraremos en el denominado Llano de las Tinajerías, a través del la calle Álamos. Este barrio es el lugar donde antiguamente estaban concentradas la mayoría de las alfarerías y tinajerías, que existían en Lucena.
Una vez allí se podrá visitar algunas de las alfarerías artesanales de la ciudad, cuya tradición se pierde en el tiempo, y cuyas piezas son la historia viva de Lucena.
En las alfarerías, podremos ser participes del arte de fabricar manualmente las piezas en el torno, observar los hornos de cocción , las técnicas de pintura y vidriado... incluso poder intentarlo por nosotros mismos. Hay que tener en cuenta, que al ser alfarerías familiares, dependiendo del día, realizan una actividad u otra.
Al finalizar nuestra visita por el centro de la ciudad, le recomendamos que se dirija al Santuario de Mª. Stma. de Araceli, situado en la Sierra de Aras, a 6 Km de la ciudad, por lo que es necesario un vehículo, aunque se puede realizar andando, para lo que se necesita aproximadamente una hora.
Una vez en la cima, reccomendamos observar el mapa de situación, dentro de Andalucía, que está colocado a la derecha del camino. También le recomendamos que se fije en las impresionantes vistas que se observan desde la cumbre.
Una vez en el interior, cabe destacar la cúpula barroca, que recuerda en menor medida a la que existe en la Parroquia de San Mateo, y el doble retablo, que nos llevará al camarín barroco que alberga a la imagen de María Stma. de Araceli, Patrona de Lucena y del Campo Andaluz, aunque éste solo es visitable los domingos después de la misa de 12 de la mañana.
Cabe asimismo destacar la reja que divide el templo, de hierro forjado, asi como dos conchas traídas desde las Islas Filipinas a finales del XIX, que sirven como pilas de agua bendita, y que están colocadas justo en la entrada por la puerta principal.