El interés ecológico se centra hacia el Suroeste al identificar bajo los cortados que orlan la Sierra, la manifestación más extensa del pinar-sabinar de cumbres de esta provincia. Esta vegetación característica del piso oromediterráneo de las Cordilleras Beticas se corresponde, en un estado maduro, con un pinar abierto de pino laricio y un sotobosque de sabinas (Juniperus sabina) y enebros rastreros (Juniperus communis) junto a piornos, como el piorno azul (Erinacea anthyllis), piorno de curcecitas (Vella spinosa), piorno amarillo (Genista lobelii y Hormatophylla spinosa).
Retomando el sendero iniciamos el descenso, entre pinos y encinas, hacia el Area Recreativa de los Alamicos. Al llegar al barranco Agrio y antes de que el sendero gire bruscamente hacia el Norte, conviene realizar otra parada para observar el encinar que cubre la ladera Oeste del Puntal del Morral y la formación de caducifolios de la zona alta del barranco. Esta formación vegetal de llamativos colores otoñales reúne al acer (Acer granatensis), al mostajo (Sorbus aria), al guillomo (Cotoneaster granatensis), que constituyen el máximo exponente de la vegetación arbóreo arbustiva mediterránea. Si en este punto nos llama la atención el mal estado de los pinos laricios, debemos fijarnos que en sus ramas hay muérdago, planta parásita que se alimenta de la savia del árbol.
Continuando el sendero seguimos descendiendo hasta la intersección de éste con la pista forestal de los Alamicos. En esta encrucijada de caminos se nos plantean tres opciones: continuar la pista hacia el Oeste hasta el Area Recreativa de los Alamicos; seguir la pista hacia el Este que nos devolvería a la Aduana, punto de inicio del sendero, o bien cruzar la pista y continuar el sendero hasta la carretera María-Orce. La opción de cruzar la pista nos conduce hasta el vivero de los Alamicos, espacio en donde se producía toda la planta utilizada en las repoblaciones forestales.
El sendero continúa descendiendo en dirección Norte, constituyendo el lindero entre la propiedad privada de la Dehesa, al Oeste; y la pública, al Este. Antes de alcanzar los cultivos de la Alfahuara, en donde además de las viviendas existía en los años 40, una fábrica de resinas para la obtención de colonias. Las resinas se obtenían del descortezado del pino carrasco, existiendo aún pies viejos en donde son patentes las heridas producidas por este tratamiento.