Galardonada con el Distintivo de Singularidad, la Antigua Venta es un lugar único, donde disfrutar de un merecido descanso, junto a la buena mesa tradicional y autóctona, en contacto con la naturaleza, y en un escenario inigualable forjado por siglos de historia y tradición.
Situada entre pueblos claves de la oferta turística de interior malagueña como Carratraca, Casarabonela, Álora y Pizarra, se encuentra esta antigua venta de postas que data del siglo XVIII, aunque con importantes reformas en el siglo XIX, ocupando una parcela llana a orillas del arroyo de Cañas.
Es un edificio en el que, tras años de rehabilitación, se mantiene su valor histórico y arquitectónico, así como la estética interior de la época, que traslada al cliente en el tiempo al ambiente rural de una antigua posada de diligencias en la ruta que cubría los trayectos Málaga-Ronda-Sevilla. Este establecimiento ha abierto sus puertas, como restaurante, en diciembre de 2.001.
La estructura es la típica cortijera andaluza, de paredes blancas encaladas, con tejas en el exterior, madera y un gran patio interior de más de 300 m2. En éste, y al aire libre, se pueden realizar celebraciones para unas 300 personas. Destaca en él un antiguo caño de piedra con agua propia que confiere al lugar un ambiente de paz y tranquilidad.
Ya en el interior, el restaurante cuenta con un comedor que ocupa lo que fueron las antiguas caballerizas, con una capacidad para 200 comensales. Su techo es de vigas de madera apoyadas sobre blancos arcos de piedra. También dispone de un salón privado, que era la antigua cocina, para 28 personas, con techos de madera y en el que se encuentra el antiguo horno de la casa.
Es un lugar de rincones maravillosos, con detalles y motivos agrarios distribuidos por todas sus salas. El salón más grande está presidido por una enorme chimenea y, junto a ella, se encuentra la bodega, situada tras una puerta enrejada, auténtica obra de forja artesana, que impone su estilo señorial a la sala. Se sigue manteniendo la antigua chimenea principal, impresionante estructura que recoge la antigua cocineta de carbón, los bancos de obra, poyetes, cántaros de barro y antiguos elementos de cocina, y en la que el cliente puede descansar y soñar con tiempos pasados.